
Sendero.
¿Dónde te escondes enamorado mio?
Qué ocurrió con las palabras vertidas
bajo aque árbol deabultadas y suaves raíces
una fría tarde otoñal.
Que pasó con aquella culminación profanada
por tu propio entendimiento en aquel sitio.
Embustero predilecto,derruído en lagunas
te extravías sin molestarte en mirar.
Nuevos sentidos y sombras frescas tapizan tu suelo,
que las grietas del pasado no entorpezcan tus pasos.
Sáltame, si es necesario, pero no me consumas
con aquel desarraigado sentimiento.
Mi vela se consume, mi pluma se seca
y mi razón chapotea en tu misma laguna.
Dejo a tu merced el exhilio del sentir,
entre cadáveres de medianoche y teclas desgastadas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario