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Reflexión destacada.

...fue capaz de susurrar sus propias palabras al oído, aunque a veces el murmullo se transforme en un grito desesperado.

viernes, 18 de junio de 2010

La pena


La pena.

Una vez un amigo vino hacia mi con sus ojos llenos de lágrima y me dijo:
- Tengo mucha pena.
Y yo le conteste:
-Toma. - Y le pasé mi cuchillo.

martes, 15 de junio de 2010

Miedo




Cuando tapan mi frasco
y la mermelada fermenta
sólo el miedo se acuerda de mi.

Fuerza




Y atrapada en melosas palabrerías
la bella se duerme
todas duermen
no respires, no seas, no fumes
no la despierten.

Corta tus alas
pero no derrames sangre
déjala dormir.

Conclusión.


Conclusión:

La locura me enseñó que el amor no existe
las sábanas me señalaron que el amor no existe
el cigarro me mostró que el amor no existe
mi mejor amiga me demostró que el amor no existe
el arte me susurra que el amor no existe
y esta grieta me comprueba ... que el amor dejó de existir.

Tus huellas


Tus huellas

las arranqué de raíz

Prematuro



Prematuro

Amado mio
jamás te abrasaré,
deseaba besarte

mas sólo conocí tu nombre...

lunes, 14 de junio de 2010

Un cuadernillo

Cuadernillo:


Con un cigarro entre los dedos
y el recerdo de tus ojos en mi retina
me encierro en "avenida los miedos".

Levanta la cabeza, el mundo obvserva impaciente
el entendimiento tiene sabor a tabaco
y mariposas de cerveza se posan sobre la insolente.

Una utopía enmarmolada sobre cerezas
danza sobre infinitos vidrios acorazados
en una jeringa henchida de rarezas.

Que el frío congele la luna creciente
para que mi pluma escriba acordes de olvido
y tu recuerdo se esfume paciente...

martes, 8 de junio de 2010

Nupcias



Nupcias

Estrepitoso coro de monjas submarinas
en acordes de jadeo mayor y agitación menor.
Un sacerdote libidinoso
saborea el busto de la novia.

El pretendiente con su puta en los saquillos
amantes lamiendo las suelas de los zapatos
y apariciones del crepúsculo anterior
palpando su entrepierna.

La prometida, una virgen embozada
acicalada con un blanco suburbial
velo de abortos clandestinos y humedad
maquillaje de sangre coagulada
y cortes de locura.

Un vestido desgarrado por la desilusión
y el adulterado sueño de un “puede ser…”
¡Oh días pretéritos! Felicidad frívola.
Cómo duele tropezar de los sueños.

Padrinos e invitados en repulsiva saturnal,
una nube de clímax desfigurada
por incensarios con peste a sexo.
Perros callejeros meando el sagrario.

Un carruaje fúnebre les espera
Con un parachoques con huesos corroídos pendidos.
¡Que vivan los novios,
tírenles astillas y vean como se clavan en su carne!

Estrepitoso coro de monjas submarinas
en acordes de jadeo mayor y agitación menor.
Un sacerdote libidinoso
y una doncella lengüeteando su tiesura.

Festejen ahora la defunción de Sueño y Esperanza
agraciada pareja
inhumada en el olvido
como debe ser.
(Nunca más, nunca más…)

Entrañas



Entrañas….

Del profundo hedor que emana
el demacrado ser del poeta
nacen los malditos

Tatuajes de violencia, sangre,
sexo, alcohol y otros vicios
decodifican la identidad
de las vísceras derrama tinta.

Las entrañas que delatan
el lado más oscuro del corazón
vomitan las vivencias
en metáfora y racconto.

Sobre el busto de la puerta
se posa un ser incorpóreo
me atormenta con sus recuerdos
“nunca más”.

Las Flores del Mal
adornan mi repisa
y atenúan el tedio
de esta hermana tuya.

Versos sin norma
estrofas sin huesos
palabras sin objeto
un todo sincero
(tal vez lo único realmente sincero)

Entrañas…

jueves, 3 de junio de 2010

Introducción.




Introducción.

Bajo el amparo de muchos,
el humo del cigarro es casi imperceptible.
Los autos me rozan casi excitados
y mi voz se consume junto al tabaco.

Las alas de un sueño rozan la razón.
Y caníbales hambrientos
desgarran el occiso
de lo que enfermo recuerdas

Se presenta en lapislázuli
la droga con huesos.
Soy tu puta y la de otro,
de todos y de nadie.

Tan solo una mariposa
Atrapada en un frasco
Con mermelada de cerezas.

miércoles, 2 de junio de 2010

Querida mia





Querida mia:

Sé que tu vida no es fácil, conozco la cara de tu hijo sentado a la mesa. Sé lo difícil que es bañarte todos los días con la marca de las caricias que se impregnan en la piel como garrapatas succiona recuerdos, te he visto llorar debajo de las luz de aquella lámpara que ampara todas tus necesidades a las 4 de la mañana. Puedo sentir el olor a látex con espermicida que aperfuma tu decencia mientras guardas tu argolla en el bolsillo. El paso del cigarro y las marcas de hambre que respira tu pecho impiden el cógito ergo sum que anhelas. Con todo ese dolor,  tu calvicie y ese tumor cancerígeno que te consume, te detuviste y me miraste, nuestros caníbales coexistieron y nuestros cadáveres tantearon terrenos. Te envío un hálito de calor querida mía.

Dile a tu hijo que no llore más.

Atentamente.

La muerte.