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Reflexión destacada.

...fue capaz de susurrar sus propias palabras al oído, aunque a veces el murmullo se transforme en un grito desesperado.

domingo, 23 de mayo de 2010

Me gusta




Me gusta:

Me gusta el sonido de las patas de los perros sobre el suelo,
me gusta el olor a cemento mojado cuando camino a casa,
me gusta meter la mano en recipientes con cosas pequeñas,
me gusta gusta apoyar mi cabeza en el pecho de otro y escuchar sus latidos.

Me gusta sentarme y ver cómo caen las hojas amarillass,
me gusta detenerme en medio de la calle y ver como desarmo el ritmo del que va detrás,
me gusta maquillarme y pensar que soy algún tipo de payaso o mimo,
me gusta quedarme hasta tarde en la calle junto a mi abrigo.

Me gusta el olor que tiene mi bufanda,
me gusta oler las hojas recién salidas de la fotocopiadora,
me gusta armar mi nombre con las letras de la sopa,
me gusta pensar en alguna cosa e iventar un "caldillo" con ella.

Me gusta tocar la esperma de las velas cuando esta caliente,
me gusta ensuciarme los dedos y después lamerlos,
me gusta mirar insectos clavados en un insectario,
me gusta sentir que llevo puestos calcetines.

Me gusta ver los relámpagos mientras leo poesía,
me gusta asistir a reuniones sociales,
me gusta fumar bajo un árbol mojado,
me gusta mirar mi reflejo en mis ojos cada vez q me miro a un espejo.

Me gusta escuchar música francesa y pensar que me llamo Elizabeth,
me gusta tocar piedras suaves,
me gusta morder los dulces de almendra,
me gusta apretar las teclas de un piano.

Me gusta pensar en melodías 3/4,
me gusta mirar a la gente a los ojos hasta que se sienten incómodos,
me gusta pensar en lo que mis manos tocan,
me gusta el sexo en invierno.

Cuanto me gusta lo que me gusta,
y lo que me gusta es tan simple y de gusto común ...
que por eso me gusta todo esto que me gusta.

sábado, 15 de mayo de 2010

Llanto de bebés


Un día dejó de jugar, nunca corrió pero siempre lloraba...

¿ Quien dijo que los bebés nunca mueren ?

lunes, 10 de mayo de 2010

Largo.

Largo


Efluvio fugáz
recorres lo abisal,
amalgama de odio
guarda el secreto.

Artilugio de poetas,
voces en coro
componen la obra,
un preludio hermoso.

Entre letras,
raccontos y metáforas
se ahoga la ira
que carcome.

Corrosión subcutánea
fusionada con pulseras
rojas y calientes
adornan el ser.

Demacrado y enajenado
el maldito entendimiento
carga su cruz a la locura.

Entre la una y la otra,
las caretas se mizturan
en pozas de drogas...
Psicotrópico exquicito.

Vanal razonamiento
del espectador vacío
satura con éteres
los cuerpos rohídos.

Cerdos famélicos
y perros de terciopelo
fijan la mirada
en los pies del tirano.

Copas de vino
y eruptos de banquete.
Una virgen al piano,
mientras un enano la posee.

¡Monstruosidades!

Y mujeres ardientes
se retuercen
a la luz del reflejo
de la vajilla de plata.

La otra que escribe
duerme, mientras
la que no duerme
se corta.

Yagas infectas
emanan gases,
perfumados,
junto a jasmines.

Deseo palpitante
de lo incorporeo
extraña el amor distante
de manos en contraste.

Un recuerdo se posa
sobre la frágil cabeza.
Camuflado en nubes
y tonadas clásicas.

Voz silenciada
por la mano furiosa
quema los labios
cuya sangre brota.

Unidad hipócrita
se figura
ante una vieja
neurasténica.

Deseos con piel
y pusaciones suicidas
descanzan en las venas
que el cuerpo llenan.

Entre océanos y mares
circunda la esencia
de esta mascarada
embriagada en Gin.

Dulces bocados
sentencian el destierro,
exhilio voráz...
Locura tenáz.

viernes, 7 de mayo de 2010


Queridos padres:

Quisiera agradecerles todas las noches de insomnio que me han regalado con tanto desprecio, la deserción de mis estudios, mi salud mental estropeada y los moretones de sus golpes combinan perfectamente con los cortes en mis brazos… ¡Son los mejores!

Luego de haberme recogido de una caja de cartón, en quien sabe qué pocilga, me tomaron en su regazo cálido y abrigaron mis años más tiernos con un cariño delicioso y caricias suaves. Mamá aún recuerdo cuando solías cantarme el Lilí Marlen antes de irme a dormir, recuerdo tus dedos acariciando mis cabellitos mientras Sueño venía a c custodiar mi existencia nocturna. Papá aún recuerdo esas veces en las que jugábamos al avión, me tomabas de la cintura y me elevabas en amoroso vuelo hasta que el cansancio se apoderara de tus brazos.

¿Qué ocurrió? Poco a poco y a medida que avanzaban los años las caricias y melodías disminuían. Los gritos y los golpes cada vez se hacían más regulares e intensos. Aquellos días de sonrisas familiares se perdieron… Hoy, el ser reclama.

Una protesta en contra de los cuatro intentos de suicidio fallido por unas manos bipolares. Hospital, comisaría, psiquiatra, golpes…insultos y más golpes. El maquillaje no da abasto para el sinfín de moretones y cicatrices que me adornan. Hermosa y calida neurosis acurruca mi ensueño de “mañana será mejor”. Me miro al espejo y tan solo una bolsa de viseras, huesos, odios y temores ensucian la estima de esta perra. Arrojada al mundo, nacida de prostituta y drogadicto infiel. Padres… no se preocupen ya por mí, mi padre en el abismo me espera. Compartirá su almohada y bañará mis marcas en fuego y azufre.

Muchas gracias padres míos por estos maravillosos veintitantos años de maravillas tinturadas en sangre coagulada y filos de chuchillos.

Nos vemos en el infierno….

Vuestra hija.