En la ventana.
Esa casa siempre ha sido la más ruidosa desde que se mudaron nuestros vecinos hace 8 o 10 años. Antes de ellos vivían unas personas que llenaban la casa de basura, pero eran tranquilos y silenciosos, ahora con estos nuevos vecinos escucho de todo: música, peleas, gritos, lloriqueos, alaridos de perros, sexo, ladridos, guitarras, piano, ruido de lavadoras, de calefón, etc.
Uno de los ruidos que resuena con más fuerza son las peleas y los gritos. Recuerdo la primera pelea que escuché en esa casa, la segunda y la tercera, siempre había una razón cada vez más estúpida que la anterior.
Ahora están saliendo a buscar unas bolsas con muchas cosas que no veo bien.
La última pelea que tuvieron fue un día jueves, la lola mayor estaba discutiendo por algo de unas platas y la universidad. Cómo dato aparte me gustaría registrar algo…parece que la lola es puta y los padres la pillaron. Pobre chiquilla y tan tranquilita que se veía. Todos los g ritos hicieron q me asomara a ver, la luz de la pieza de la niña estaba encendida y se veían sombras muy agitadas. Escuché muchos gritos de ella.
Cuándo se calmaron un poco las cosas y ya no se escuchaban gritos ni lloriqueos llegaron los carabineros, parece que la señora Marie los llamó. Salió el dueño de casa, con su señora y la chicoca, la menor. No había rastros de la grande. A los 3 minutos llegó la lola, sonriendo feliz y con el perrito en brazos. “Aquí no ha pasado nada” decían los 4 a coro.
Llegó una ambulancia del hospital… ¿Qué habrá pasado?
Unos días después, luego de varias peleas más (esta vez sin gritos) la señora había salido rutinariamente a buscar a la menor al colegio, entonces, un poco después un sujeto extraño se metió en la casa, puede que haya sido otro cliente o “pololo” de la hija mayor. Se metió a la casa, pero no lo hicieron porqué no los escuché, tampoco lo vi. salir. Cuándo la señora llegó entraron en la casa y salieron inmediatamente (tal ves pilló a los jóvenes en pleno acto y quizás en la cama matrimonial) llegaron los carabineros, nuevamente, llegaron patrullas de seguridad de la municipalidad y la cuadra se llenó de estas cosas.
Los vecinos salieron todos a dar entrevistas, pero nadie vio nada. Yo, que sí vi cosas preferí no meterme, no me agrada denunciar jóvenes satisfaciendo sus pasiones.
Luego, gracias a los rumores de mi otra vecina me enteré que el joven se había metido a robar a la casa. Que terrible pobre famila…siempre llenos de desgracias.
Tiempo después siguieron discutiendo… ¡Por Dios hasta cuando discuten estos sujetos!
Hoy, hace un par de horas volvieron a hacerlo, más peleas. Poco después llegaron carabineros.
…Y aquí estoy, otro día sólo desde mi habitación con un pito a medio fumar y un vaso de ron cola. Los autos de carabineros están, otra vez, fuera de la casa de mis vecinos, pero esta vez se han demorado más que costumbre, han entrevistado a media calle pero yo no he asomado narices porque no deseo se parte de esta desgracia.
Ahora están saliendo a buscar unas bolsas con muchas cosas que no veo bien.
Llegó una ambulancia del hospital… ¿Qué habrá pasado?
Entraron los paramédicos muy a prisa, sacaron en camilla a la lola, estaba sangrando. Los padres miraban la escena llorando y la hermana pequeña iba tras su hermana tirando de la sábana que la cubría. Llegó la televisión y entrevistaron a los vecinos que miraban.
Mientras la subían a la camilla hubo un minuto eterno de paz, los paramédicos se detuvieron, tomaron aire y terminaron de subir la camilla.
Me puse a escribir en mi diario como todos los días. Antes de acostarme a leer, prendí la tele y vi la casa de los vecinos por la tele, salía la lola en primer plano, con ojeras enormes, sangraba completa. La noticia decía: “joven acaba con su vida con el tradicional método de las pastillas”. Apagué la tele y me dormí.
Pasaron 3 o cuatro días y por fin y por primera vez la casa de mis vecinos estaba en silencio...
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