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Reflexión destacada.

...fue capaz de susurrar sus propias palabras al oído, aunque a veces el murmullo se transforme en un grito desesperado.

sábado, 28 de agosto de 2010

Labios partidos.


Labios partidos.



Sobre el caliente fluído

se derraman mis molices,

un perfecto espacio,

vacio siniestro


Alzo la mano

y penosa cae en la nada.

Mi terror más grande

“La hora de las pesadillas”


Que el sudor impío

se evapore en mi almohada

mientras caricias húmedas

recorren las cicatrices de mis brazos


Vomitando sobre la lengua

arranco la carne de las uñas

y mi boca partida

suplica indiferencia en sal.

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